Luis Carlos Díaz

Tras la renuncia de Benedicto XVI, la empresa que gestionaba su presencia en Twitter con una cuenta principal en inglés y traducción en 7 lenguas más, decidió dejarla en blanco temporalmente. Lo que hicieron fue borrar todos los tweets enviados y mantener sus millones de seguidores a la espera de que el nuevo papa la utilice.
La decisión es errada, aunque parte de un buen concepto institucional. Monseñor Paul Tighe, secretario del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, confirmó en un comunicado que las cuentas estaban inactivas pero no suspendidas. Dejarán la potestad de usarla o no al nuevo papa, cuando se escoja nuevamente a la máxima autoridad de la Iglesia Católica, y esperan que al menos utilice la misma cuenta. (more…)




