Antonio Pérez Esclarín
Las recientes elecciones nos demostraron claramente que el país está dividido en dos mitades prácticamente iguales que tienen que aprender a respetarse, a vivir en paz, y a sumar alianzas y esfuerzos para resolver nuestros gravísimos problemas.
La genuina democracia es un poema de la diversidad y no sólo tolera, sino que celebra que seamos diferentes. Diferentes pero iguales. Precisamente porque todos somos iguales, todos tenemos derecho a ser, pensar y decidir de un modo diferente dentro, por supuesto, de las normas de la convivencia que regulan los derechos humanos y los marcos constitucionales. (more…)









