Alfredo Infante sj
Nuestro país está en una situación crucial que amerita de todos los hombres y mujeres de buena voluntad un compromiso ineludible por la construcción de una convivencia pacífica. Ante esta coyuntura nos asalta como cristianos la pregunta sobre cuál es el desafío que tenemos desde nuestra fe, es decir, cuál ha de ser nuestro aporte especifico. Hemos visto como los distintos sectores políticos han hecho uso y abuso de la simbología y sensibilidad religiosa del pueblo venezolano, especialmente la relacionada con la religión cristiana. Los cristianos, aunque tengamos nuestras inclinaciones por uno u otro bando, estamos llamados al diálogo, al reconocimiento y no al atrincheramiento excluyente del adversario. Nuestra única parcela es la defensa de la dignidad humana. Ahora bien, ¿Qué se entiende por dignidad humana? ¿Qué relación hay entre fe cristiana y dignidad humana?

La palabra dignidad significa “valor”, “valioso”. Cuando hablamos de dignidad humana estamos diciendo que toda persona es valiosa, vale por sí misma, y por tanto merecerespeto, reconocimiento y reverencia, sea cual sea su filiación política, condición social, nacionalidad, religión, raza, condición sexual, etc. El artículo 1ero de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) afirma que “todos los hombres nacen libres e iguales en dignidad y derechos”. (more…)




“En este momento necesitamos apostar por la cultura del encuentro. El diálogo no excluye la confrontación de diversos puntos de vista. No renunciemos a nuestras ideas y utopías; renunciemos solamente a la pretensión de que sean únicas o absolutas. No manejemos las ideas como armas, sino como luz” (Papa Francisco)






