Lissette González
Cuando se habla de embarazo adolescente se tiende a pensar que es un fenómeno que ocurre por un comportamiento sexual irresponsable y un desconocimiento de la anticoncepción. Programas de televisión como los reality shows de MTV exponen con detalle los casos de aquellas jóvenes que ven sus oportunidades truncadas por un embarazo no deseado. La pregunta es si esta es la situación mayoritaria en un país como el nuestro.
La visita a cualquier maternidad nos mostraría un panorama que podría resultar turbador: muchas niñas y jóvenes serán pacientes de las salas de parto, puesto que uno de cada cinco nacimientos registrados cada año es de una madre menor de veinte años. Esto nos puede resultar contrastante en una sociedad que alienta la participación de la mujer en múltiples ámbitos, no sólo en las labores domésticas y es fácil concluir que dadas las expectativas prevalecientes en el contexto, la maternidad temprana debe ser necesariamente un evento fortuito, una consecuencia no deseada, un accidente. Se piensa que el abandono escolar de las jóvenes es una consecuencia de embarazos no deseados y es este fenómeno el que desencadena una serie de eventos que termina perpetuando la condición de pobreza. (more…)



