Arturo Peraza s.j.*
Las elecciones ocurridas el domingo 23 de noviembre tienen diversas aristas que irán brotando en la medida en que transcurra el tiempo y tengamos nuevos datos de lo que podemos calificar como un pronunciamiento importante de la población venezolana.

Quizás el más importante elemento a destacar fue el aumento considerable de la participación en elecciones regionales. Una participación aproximada del 65% de los votantes es un éxito para las organizaciones políticas, para todos los candidatos, para el CNE, para el proceso democrático venezolano y en particular es una derrota a cualquiera de los grupos que postulen salidas de fuerza. En ese sentido la población venezolana ha hecho una opción consecuente desde los años 60 hasta el presente y no ha asumido como propia las acciones que buscan soluciones impuestas.
La confianza de que por medio de los votos se puede solventar las diferencias políticas, establecer verdaderas legitimidades, buscar nuevos caminos, reforzar procesos que se vienen llevando adelante, es un aspecto fundamental que hace viable un sistema democrático en Venezuela- La experiencia del 23N lo ha reforzado.
Sobre los resultados, un primer punto a señalar es que el PSUV y sus candidatos (en particular el Presidente de la República) siguen siendo mayoría, tanto por la cantidad de estados y alcaldías ganadas, como por el número absoluto de votos obtenidos. Es complejo señalar cifras pues se trata de elecciones regionales, donde el nombre del candidato pesa tanto o más que su adscripción política. Pero abusando de los datos podemos decir que aproximadamente la oposición obtuvo unos 4.4 millones de votos y el oficialismo 5.4 millones de votos.
Este dato habría que contrastarlo con el mejor desempeño de cada uno de los factores. En el caso de la oposición en el referendo del 2 de diciembre de 2007 el número de votantes por la opción del NO fue similar. Esto supone que la oposición en principio logró sostener su masa votante, no la supero y
es similar (con un relativo aumento) a la obtenida en diciembre de 2006. Mientras el oficialismo, si bien supero con creces su desempeño con respecto al referendo del 2 D, sigue estando muy por debajo del desempeño que tuvo en el año 2006 cuando el Presidente de la República fue reelecto con 7.3 millones
de votos. Es decir el deslave de simpatizantes se mantiene. Este deslave electoral tiene implicaciones importantes para el sector oficial en la pérdida de sectores simbólicamente vitales. El caso más importante a ser señalado es Petare. Se trata de un sector popular, una de las más importantes barriadas de Caracas donde más promesas el actual proceso ha realizado. Un sector atendido por diversos programas y misiones que ya en el 2007 señaló su desagrado al votar mayoritariamente por la opción del NO y que ahora pone de manifiesto la necesidad de cambio al elegir a un candidato de la tolda política de oposición como su nuevo alcalde.

Esta opción de cambio político se ha extendido sobre toda la región capital. Así tenemos que incluir en ella al Estado Miranda y al Distrito Metropolitano. De igual manera hay que señalar que cambia de factor político el Estado Táchira y el Estado Carabobo. La oposición mantiene las dos gobernaciones que logró sostener luego de la debacle de 2004. Eso es una señal que el Presidente necesita leer urgentemente por lo menos en dos direcciones.
Lo primero es que hay descontento en los sectores populares citadinos. Petare tiene un conjunto de problemas estructurales que no han sido abordados y que han dado al traste con apoyo que antes le daba al proyecto presidencial. No es suficiente ahora un lenguaje de inclusión y reconocimiento social, sino que se requieren un conjunto de acciones eficientes que requieren gerencia frente a los problemas cotidianos de la población. El Gobierno muchas veces carece de esta gerencia y eso ha pasado una factura importante al momento de las elecciones. El tema no es una opción ideológica, sino el servicio a los intereses de la población que se gobierna.
Un segundo aprendizaje es que el lenguaje pugnaz no rinde los frutos que se pretenden. Así por ejemplo, el Presidente uso este lenguaje para galvanizar a sus seguidores en el Zulia, al punto de amenazar y chantajear a la población de ese estado con el tema de los recursos. Tal conducta logró más bien que el candidato de la oposición se consolidará como ganador de las elecciones en esa región. De igual forma parece que esto ocurrió en Carabobo. No así ocurrió en el Estado Sucre donde la intervención presidencial sí parece haber rendido los frutos buscados.
Otro elemento a ser estudiado es la situación del chavismo disidente. Este ha quedado mal parado en el mapa político. Su condena es la inexistencia política al no poder obtener ninguna gobernación. Eso implica un fortalecimiento para el liderazgo del Presidente en sus filas y a la vez un fortalecimiento del PSUV como único representante legítimo de las filas del chavismo. Como mala noticia habría que decir que esto también tiende a reforzar la polarización y el que no aparezcan en el espectro político grupos que puedan ser ubicados al centro del debate nacional.
La oposición no debe leer estos resultados como una victoria aplastante sobre el chavismo porque no hay nada más lejano a los resultados obtenidos el 23 N que esa versión. Sin duda la oposición ha ganado un mayor espacio político. La pregunta es si entenderá a sus electores y podrá responder a
este nuevo acto de confianza que sectores populares han depositado en ella. Eso es lo que comenzaremos a ver desde el año 2009.
* Director de Sic




¿CÓMO LLEVARON A CABO EL FRAUDE DEL 23 DE NOVIEMBRE DE 2008?
Lo hicieron a través de la maquinaria chavista y extranjeros desconocidos, presentándose en los diferentes centros electorales como venezolanos que no habían votado y repitieron muchas veces su voto con cedulas de electores virtuales, paquetes de cedulas que fueron facilitados a esta maquinaria por el mismo gobierno, por eso alargaron el horario del cierre de las mesas, y con buses trasladaron aceleradamente a estos electores virtuales por todos los ya vacios centros de votación, que desde temprano con la dificultad de las colas ya multiplicaban los votos del PESUV. Por eso el CNE desde el 2004 no publica el registro electoral obligatorio, para que no se descubran los tres o cuatro millones de electores virtuales que contiene.
El eslogan del PESUV verdaderamente significaba: VAMOS CON TODO nuestro universo virtual; este es el epicentro de todos los fraudes ejecutados en esta y todas las elecciones posteriores a 2004. En el referéndum del 2 de diciembre de 2007, como los estudiantes coparon las colas en los centros electorales, porque salieron a votar después de las dos de la tarde, y el CNE torpemente cerró las mesas electorales a las 4pm, y cuando a las 6pm le avisaron a Chávez que su opción del SI estaba en desventaja, ya no les dio tiempo de movilizar su maquinaria virtual; porque la mayoría de mesas estaban cerradas y las que estaban abiertas estaban llenas de electores opositores que impedían la rápida movilización de la maquinaria chavista virtual.
Por eso Chávez expreso con enojo a sus inmediatos, que por qué no le habían avisado mas temprano (para haber extendido el horario de los centros de votación, como hizo ahora, donde su maquinaria virtual compensaría las pérdidas); aunque en aquel entonces también prolongó el tiempo de votación con las mesas que quedaban y retardó la entrega del primer boletín del CNE hasta la 1:30 am del 3D de 2007, pero aún así no pudo compensar la desventaja con la limitada maquinaria virtual que tenía disponible. Pocos días después retaba con insolencias a la ciudadanía venezolana para realizar más elecciones.
Ahora es necesario OBLIGARLO A PUBLICAR EL REP, DONDE DEBE TENER TRES O CUATRO MILLONES DE ELECTORES VIRTUALES, para así demostrar el prontuario de este CNE y la salida del gobierno usurpador. Aunque parte de la dirigencia opositora tratará de impedir esto, porque ellos son cómplices y secretos beneficiarios de las trampas virtuales de este régimen, por pactos llevados a cabo con el gobierno, por representar estos oposicionistas a las entidades más pobladas y la peligrosidad de aumentar más el ya incongruente registro virtual. Por ello, en estas entidades, se alternan siempre con los mismos oposicionistas y logran así disfrazar la falsa democracia venezolana.
Por lo mismo, es que en los municipios pequeños hay más electores que habitantes; en Venezuela ya los chavistas reales son pocos, tanto es así, que ahora ni siquiera en un final de campaña se atreven hacer una concentración en la Avenida Bolívar de Caracas, como hacían muchas veces antes; no lo hacen ahora porque se pondrían en evidencia y se notaría mucho su cortedad. Pueden haber muchos testigos de mesas opositores sinceros, pero no sirven de nada, cuando los repetidores de votos del PESUV llegan a votar con sus cedulas registradas en el cuaderno electoral y con su dedo meñique limpio y sin rasgos de tinta, previamente lavado con cloro, acetona y jabón.
En las elecciones regionales y de la Asamblea Nacional de octubre de 2004, la abstención real promedio fue de un 78 % (no el maquillado 54%), y del 22 por ciento que votó, el oficialismo capitalizó en aquel entonces un 15 %; no se explica por qué ahora en pleno 2008, estando ellos divididos y más debilitados, y con una abstención de apenas 34%; reúnan más porcentaje. Mientras la ciudadanía se deje representar por los lideres oposicionistas cómplices, estos continuarán permitiendo que el CNE mantenga en secreto los supuestos 17 millones de venezolanos inscritos en el registro electoral y así Chávez siempre ganará todas las elecciones habidas y por haber.
Desde diciembre de 2006 estoy denunciando estos fraudes y complicidades en mi página web http://www.cronicabiblica.com, en el enlace Artículos. Allí me he desviado de mis estudios de cronología del genuino origen del hombre americano para confrontar este gran engaño político. Artificio que procura rendir a una Latinoamérica y Venezuela quebrada, a los pies de las grandes corporaciones mundiales. Finalmente, los poderes trasnacionales de un modo secreto y contrapuesto, con grandes engaños, aspiran adueñarse de toda esta Región con la buena pro de sus víctimas.
Lucas José Blanco Acosta
http://www.cronicabiblica.com
[...] Chávez hasta el día domingo. No es un problema de número que están suficientemente claros (ver Análisis de los resultados electorales 2008). No es un problema de ciudades, municipios o estados ganados. Es un problema de percepción, por [...]