Juan Arroyo
Sonreímos cuando oímos que algunos de nuestros indígenas sólo cuentan: Uno, dos, y muchos. Pero nuestro presidente Chávez sólo quiere contar hasta dos: Los que están totalmente con él y los que están totalmente contra él. Y eso no es así. Además de esos dos grupos hay muchos que están con él, pero que están en desacuerdo con cosas que están mal. Como, por ejemplo, los miles de muertos producto de la violencia.
Como él es una persona muy inteligente, no puede ser por descuido eso de contar sólo hasta dos. Tiene que ser una estrategia. Quizá estrategia militar. O quizá propagandística. ¿Se acuerdan de aquel ministro que decía: “Una mentira repetida se convierte en verdad”?
Me parece inadmisible que millones de buenos venezolanos vayan a contar sólo hasta dos. No son dos. Son muchos. Que no son antipatriotas, ni cachorros del imperio, ni escuálidos golpistas. Sino muy buenos venezolanos que quieren la Constitución nacional.
Ojalá que no sean atacados, calumniados, ni difamados. Sino contados. Escuchados. Respetados. Valorados.




Muchos venezolanos tal vez no están conscientes de la posibilidad de que detrás de los violentos disturbios callejeros en Venezuela esté involucrada gente de fuera, no-venezolanos, gente ligada a una poderosa organización política radicada en México conocida como El Yunque, la cual ya domina en gran parte la vida política de dicho país. Como tampoco sabe que lo que menos le importa a esa gente siniestra es el bienestar de los venezolanos.
Un documento recientemente publicado en Internet dá más detalles sobre esto. Se puede llegar a él desde el listado de enlaces contenido en el vínculo:
http://www.blogs-de-spectator.blogspot.com
La información de interés para el pueblo venezolano está contenida en el documento “La Internacionalización del Yunque”.
Más aterradora todavía es la posibilidad de que desde México no sólo se esté buscando la manera de derrocar a Hugo Chávez, sino que inclusive se esté planificando su asesinato, y según lo que revelan los demás documentos de “Los Blogs de Spectator” el magnicidio de Hugo Chávez podría estarse planificando en cierta universidad mexicana de Guadalajara descrita en dichos documentos.
Si Hugo Chávez cae, como mucho quieren, y si cae con la ayuda no muy desinteresada de esa poderosa organización mexicana, ¿quién salvará a Venezuela y a los venezolanos del terrible reemplazo? Es como para ponerse a pensarlo, antes de desear tan fervientemente por la caída de Hugo Chávez, porque lo que tome su lugar podría ser mil veces peor.