Félix Ríos Á.
El mes de marzo del 2007 podría considerarse como el mes en el que Latinoamérica empezó a arder a causa de los biocombustibles. Todo empezó como una respuesta anti-imperialista a la gira que realizó el presidente George W. Bush por varios países de la región, momento en el que su par Hugo Chávez fustigó con verbo encendido contra la producción de etanol.
“Producir alimentos, pero no para la gente, sino para los vehículos de los ricos. ¡Es como para pensarlo!”, “las tierras deben emplearse para producir alimentos y no combustible”, fueron algunos de los argumentos esbozados desde la presidencia de Venezuela, los cuales no sólo estuvieron destinadas al dirigente de Estados Unidos, sino hacia su colega brasileño, y amigo, Luiz Inacio “Lula” Da Silva, a quien invitó a hablar del tema.
Pero mientras esta conversación se da, ya Bush y Lula se encontraron nuevamente el 31 de marzo, esta vez en Camp David (EEUU), oportunidad para que el presidente de Brasil reconociera su “obsesión personal” que lo lleva a justificar el tema de los biocombustibles dada la “crisis energética está afectando a todos los países”. Y en respuesta a la críticas, Lula también afirmó ante The Washington Post que el “etanol no amenaza al medioambiente” y tampoco es una amenaza a la producción de alimentos.
A este contrapunteo se sumó el líder cubano, Fidel Castro, quien en el diario oficial Granma, denunció “La internacionalización del genocidio“, reiterando sus críticas al uso de tierras cultivables para producir combustibles y en apoyó a la posición del mandatario venezolano.
Estas reacciones llevaron al principal asesor del presidente brasileño, Marco Aurelio García, a acusar a Castro y a Chávez de usar el etanol como combustible ideológico, a la vez que manifestó su deseo de que sea “Lula” quien convenza a Chávez en la cumbre energética que se celebrará en Caracas del 16 y 17 del mes en curso.
Mientras avanzan los debates, y hasta se habla de una Guerra Fría del Etanol, sorprende conocer que ya en Venezuela se consume gasolina con etanol, sorprende además que ya nuestro país tiene acuerdos con Brasil y Cuba sobre los biocombustibles. De hecho, el diario Granma y la Agencia Bolivariana de Noticias reseñaron el 1ro de marzo que los gobiernos de Venezuela y Cuba firmaron un contrato para la instalación de 11 plantas de etanol. Y mientras más nos seguimos sorprendiendo, vale preguntarnos si hemos cumplido el objetivo de “Sembrar el Petróleo” para nuestras futuras generaciones.
Quien desee seguir profundizando en el tema, recomendamos el estudio a fondo de la BBC: Biocombustibles: ¿Latinoamérica al Rescate?
Nota: Suscríbase y reciba Sic Semanal en su e-mail
Está a la venta la revista Sic 693, titulada: Consejos Comunales
Para suscribirse a las publicaciones del Centro Gumilla, infórmese en nuestra página web.
Technorati tags:
biocombustibles, etanol, Hugo Chávez, Bush, Lula, Castro, Petróleo
Blogalaxia tags:
biocombustibles, etanol, Chávez, Lula, Castro, Bush, Petróleo




Se quejan del bioetanol, que no contamina y le hace bien al planeta que bastante falta le hace (véase Calentamiento Global) y critican la producción de alimentos como si eso afectara la agricultura de Venezuela, donde para hacer un pabellón CRIOLLO hay que importar algunos de sus ingredientes: Pabellón CRIOLLO importado!
Resulta interesante los detalles de este frenesí por el etanol. Adjunto el enlace a la columna de Ilana Sod en Excélsior de México al respecto de la Ley de Biocombustibles en México: http://www.nuevoexcelsior.com.mx/main.aspx?pid=55&idioma=27&parent=99999999.5.¬icia=30463&ruta=Casi%20diez